SORIHUELA DEL GUADALIMAR

 

Torre del Castillo de Sorihuela del Guadalimar, pueblo de la Comarca del Condado de JaénLa terminología medieval la nombra como "Sorigüela" y le da categoría de "lugar", lo que viene a significar que se trataba de una población pequeña, menor que una villa pero mayor que una aldea. Sobre el origen del nombre se dan distintas versiones. Una de ellas la relaciona con la heredad ("hijuela") dada a una monja ("Sor"). Otra atribuye el nombre a unos caballeros cristianos que tras la batalla de Las Navas se establecieron en el lugar nombrándola de idéntica forma que la localidad de la que procedían, esto es, la Sorihuela de la provincia de Salamanca, con la que están hermanados nuestros sorihueleños. Incluso podría tratarse de un diminutivo de Soria, de donde procedían muchos pastores que llegaron al Reino de Jaén en el siglo XV. El apellido "... del Guadalimar" es un añadido de principios del siglo XX, precisamente para diferenciar ambas Sorihuelas. 

En la época árabe Sorihuela era una de las fortalezas que reforzaban a la villa de Iznatoraf. En el año 886 de nuestra era, el general Hashim ben ´Abd al-´Aziz, mandó reforzar las poblaciones de la margen derecha del río Guadalquivir, levantándose en Sorihuela una pequeña fortaleza, de la que hoy en día queda tan sólo la torre del Homenaje; y en torno a esta, se fue agrupando un núcleo de población que dependerá de la fortaleza de Iznatoraf y que fue conquistada a los musulmanes por el rey Fernando III en su segunda expedición al Norte de Andalucía, el día 5 de Febrero del año 1235. 

Tras la conquista, Fernando III, da Sorihuela como aldea a la villa de Iznatoraf, junto con las de la Moraleda (Villanueva del Arzobispo) y Torre Mingo Priego (Villacarrillo); y a su vez fueron donadas por el rey a la Iglesia de Toledo, en la persona de D. Rodrigo Ximénez de Rada, pasando a formar parte del Adelantamiento de Cazorla, en el que ejercía señorío temporal y espiritual la mitra arzobispal de Toledo.

En 1545, bajo las presiones de Carlos V y con la lógica reticencia de la Iglesia toledana, fue nombrado adelantado de Cazorla D. Francisco de los Cobos, secretario del emperador, con lo que comenzó un periodo de pugna por el señorío entre la mitra y los Camarasas, descendientes de aquél. El pleito terminó en 1606 con la restitución de la mayor parte del Adelantamiento a la Iglesia, pero se segregaron de él las poblaciones de Sorihuela, Villacarrillo, Villanueva del Arzobispo e Iznatoraf.

Durante el tiempo que se tramitó tan largo litigio, el rey Felipe II, como señor provisional del Adelantamiento concedió a Sorihuela el título de Villa el 11 de Abril de 1595 y la eximió de la jurisdicción que sobre ella tenía Iznatoraf. Una independencia que resultó cara para sus 650 habitantes que tuvieron que recurrir a pedir préstamos a varios pueblos de la provincia.